Cómo olvidar una infidelidad de mi esposo en 8 pasos

Aunque han pasado algunos años, aun sigo recordando cuando mi esposo me fue infiel. Y creo que jamás lo olvidaré y dudo que alguien que lo haya vivido, lo hará. Simplemente no es algo tan sencillo de olvidar.

Algo que cambió tu vida en un momento, algo que te pudo incluso marcar de por vida. Y esta marca hará dos cosas, hacerte más fuerte o más débil. Hace mucho tiempo dejó de dolerme, logré superarlo por mi bien y el de mi hijo. Y es esto lo que quiero enseñarte el día de hoy.

Como olvidar una infidelidad de mi esposo en 8 pasos

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No 1. Enfrentar el problema de frente

Cuando yo supe de este problema no le di la vuelta. No decidí hacerme la ciega y dejarlo pasar. Ni siquiera intenté “perdonar y olvidar” si se trata de sanar un matrimonio o darle un fin sano, esta no es la manera.

Piénsalo, si te rompes un brazo ¿te quedarías en casa tranquilamente soportando el dolor por puro gusto? Claro que no. De otro modo mi brazo jamás sanaría correctamente y podría no ser una parte funcional. El dolor emocional no es diferente, debe ser tratado.

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Hola yo soy Regina Sandoval y quiero mostrarte que realmente es muy fácil superar a tu ex y todo el dolor que te haya dejado esa relación.

Hice este sitio porque sé como se siente vivir con el dolor de la traición, sé a la perfección lo que es sufrir porque te fueron infiel, sé muy bien como se siente tener el corazón destrozado y sentir que ya no quieres vivir.

Por esta misma razón es que quiero que conozcas el secreto que me ayudó a mi y a miles de personas en el mundo.

Es tan simple la manera en que puedes recuperar tu autoestima y tu amor propio. Es muy fácil dejar de sufrir y quiero que conozcas el método que usé para superar mi separación para ser feliz con mi hijo.

« Conoce Volviendo Al Ruedo, el método exacto que usé para superar a mi ex »

No 2. La verdad te hará libre

Algunas tías mías de la época cuando el maltrato a la mujer no era mal visto, me dijeron que la culpa había sido mía. Que seguramente algo no estaba haciendo y que por eso mi esposo me fue infiel.

– ¡Que p**de**da más grande! – por mucho que me doliera admitirlo, la verdad es que sí, algo faltó en mi relación que provocó la infidelidad de mi esposo. Claro, él fue un puerco detestable por hacerlo, debió hablarlo conmigo en vez de irse corriendo a la cama de otra mujer.

Y entendí que, si bien no fui culpable de esto, sí fui participe de la decisión de mi esposo de serme infiel. Como esposa fallé en algunos aspectos, tanto emocionales como sexuales lo admito.

Estas imperfecciones no forzaron a mi esposo a tomar esa decisión ya que existen maneras saludables para acabar con este problema sin llegar a la infidelidad. Y lo más “triste” (por decirlo de algún modo) es que mi exesposo me confesó algo perturbador.

Aunque hubiera sido una esposa modelo, él se hubiera enredado con alguien más de cualquier modo. Pues todo sucedió por sus debilidades e inseguridades masculinas. Esto me lo confesó varios meses después.

Me hizo sentir un poco mejor, aunque al principio todo fue un proceso muy doloroso; llorar, deprimirme, preguntarme que hice mal, casi abandonar emocionalmente a mi hijo, etc. Pero hoy gracias a ese proceso, ya no duele y soy una mujer más fuerte.

No 3. Supera el dolor, pon la infidelidad en contexto

En este paso aprendí que no fui una infortunada que tenía algo mal. La realidad, aunque nos cueste admitirlo, es que muchas, pero muchas parejas son traicionadas por los que aman. Triste pero cierto.

Nadie se salva del dolor, pues puede haber otros sufrimientos como:

  1. la pérdida de un ser amado
  2. enfrentar una enfermedad crónica
  3. soportar el abuso y adicciones de la pareja

En serio que nadie está salvo de sufrimientos, pero eso no significa que no existe solución a estos problemas. Siempre podemos superar estos obstáculos que se presentan en la vida. A veces solo necesitas un poco de ayuda.

No 4. Trabaja en una buena versión de ti misma

Entra en un viaje introspectivo, una travesía personal para mejorar tu persona, quien eres, encontrar y darle propósito a tu vida a un lugar más allá del problema. Eso fue lo que hice conmigo misma.

Dejó de importarme si otras personas me criticaban, al final son solo palabras que el viento se lleva. Decidí sacar todo mi potencial como ser humano y me hice una mejor versión de lo que antes fui.

No 5. Ayudando a otros superé mi dolor

Así como supe lidiar y entender mi dolor, en la misma medida pude ser empática con otras personas y comprender el dolor que están viviendo. Y los considero un pequeño éxito personal cuando las personas que ayudo también son exitosas.

Lo primero que hice fue dar pláticas en pequeños grupos y cuando estos grupos crecieron demasiado, comencé este sitio web. Recomendado Volviendo Al Ruedo, una guía completa para ayudarte a superar el dolor de una separación amorosa.

No 6. Te va a doler, acepta el dolor

Deja que te duela, puedes decidir no mostrar dolor, pero sufrirás en silencio. Y si lo haces será peor porque el dolor comenzará a manifestarse de forma física. Todo sentimiento negativo como:

  1. la ira
  2. el duelo por una pérdida
  3. tristeza

Todas esas emociones deben ser tratadas dejándolas manifestarse emocionalmente, o sea permítete un poco de llanto, permite que el dolor salga por tus lagrimas o hablando con alguien más.

Solamente no dejes que te abrume ni te pierdas ahí es cuando comienzan a ser dañinas mental y físicamente. Hasta cierto punto, estos sentimientos son buenos para ti pues te ayudan cuando sientes dolor.

Todo lo que tiene un valor real en la vida requiere que pagues un precio, no siempre en dinero, sino a veces en una parte de tu vida.

No 7. Supere mi dolor al compartir mi historia.

Si bien está bien sentir dolor y sufrir un poco por tu perdida, hacerlo solo y en silencio es una pésima decisión. Cuando compartí mi dolor por primera vez, pude sentir como un enorme peso caía de mi espalda.

No 8. Persistencia y determinación

Lo único que decía: “este dolor solo me traerá curación”. Mi pasado no definirá mi futuro, la acción de mi esposo no definirá quien soy. Tuve que leer bastante sobre duelo, me asesoraron de tal forma que solo dije: -sanaré-.

Conclusión

Así son las cosas, como un viejo sabio dijo alguna vez, que te duela es inevitable, sufrir es opcional. Una ruptura amorosa duele mucho y puedes dejarte arrastrar por la marea de la soledad y amargura, o puedes permitirte ser feliz nuevamente.

Esto es solo un poco de lo que aprendí de Anna Cruz la autora de volviendo al ruedo, haz clic más abajo para que conozcas más sobre ella y mi historia.

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